A principios de 2026, un grupo de actores de doblaje franceses — cuyas voces acompañan a estrellas como Harrison Ford o Angelina Jolie en las versiones francesas — envió notificaciones formales a dos plataformas estadounidenses, Fish Audio y VoiceDub, acusándolas de haber clonado sus voces sin consentimiento ni remuneración. El grupo creció hasta 25 actores y consiguió la retirada de 47 modelos de voces clonadas.
Matiz importante: no se pagó ninguna indemnización económica, y ningún tribunal emitió una decisión formal — el caso se resolvió mediante una notificación formal, no en un juicio. Es un precedente de hecho, no jurídico, pero demuestra que una acción colectiva puede funcionar incluso frente a plataformas extranjeras.